Diego Gutiérrez, el autodeclarado “Dentista de los famosos” atiende a cerca de 150 rostros
“Al Rafa Araneda le saqué los colmillos”
Pamela Juanita Cordero
Si lo miramos en términos descarnados, Diego Gutiérrez sería una jugosa naranja que el “S.Q.P.” exprimiría hasta empacharse si lo tuviera entre sus filas. Porque de tanto atender a famosos desde que en 1992 Katherine Salosny acudió a él por una urgencia de bruxismo, el “dentista de los famosos” ya sabe de memoria sus vidas, penas, alegrías y hasta sus detalles bucales.
“Pero yo no cuento nada, eh”, advierte de entrada el profesional que egresó de la Universidad de Concepción.

Su oficina en avenida Vespucio es alocada y pareciera que le cayó una bomba de racimo. Hay desde fotos familiares, moldes bucales de yeso, un notebook último modelo hasta varias cartas escritas a mano de personas pidiéndole ayuda para mejorar la sonrisa.
“Mira, escribió un vecino de Julito César (Rodríguez), de Hualpén, Talcahuano... Dice que sufre de bruxismo y... ¡Pucha que tiene cosas este señor!”, se sorprende con una de la docena de cartas que le entrega su asistente Macarena Retamal.
Así se la lleva: entre famosos y gente común y corriente y muchos sin dinero a quienes beneficia hasta con dentaduras completas. “¿Que por qué lo hago? Porque viene mucha gente. Podría decir que no tengo tiempo, pero cuando uno ayuda, el cuento anda para todos”, dice convencido.
Diego está a punto de cumplir 40 años. Se forjó tal prestigio atendiendo, fácil, a cerca de 150 pacientes famosos que lo buscan por un cambio estético o cirugías, confiados en su talento y estudios en el extranjero.
“Me fui el mismo ’92 a perfeccionarme a la UCLA (Universidad de California), en Estados Unidos, donde estuve seis años. Luego me radiqué en Brasil cuatro años y ocho meses. En total tengo 13 años de estudio: dos de implantes, dos de encía, entre medio, cursos de rayo láser y, cuando ya tuve un currículo importante, con un master en periodoncia, me vine”, recuerda.
-¿Cómo es eso de implantes?
-Es colocar dientes artificiales donde no los hay.
-¿Abundan?
-Sí. Brasil y la India son los países con mayor cantidad de “edéntulos” en el mundo, personas sin ninguna pieza. En nuestro país sólo el 27,8 por ciento tiene la dentadura completa, es decir, menos de un tercio de la población.
-¿Dónde hay menos edéntulos?
-En Suecia, Noruega, países escandinavos. Tienen un sistema de seguro que permite ir a un servicio público a ponerse un implante. Poseen, además, una mejor prevención, servicio que acá no existe.
-¿Por qué se caen los dientes?
-Es un problema de flora bacteriana. Se sueltan con el sarro. Abundan los problemas crónicos de encías y la gente se deja estar. Principalmente es por aseo, pero también hay componentes hereditarios.
-¿Por qué hay más dentistas estéticos que preventivos?
-Creo que es un tema de motivación. Lo estético es interesante porque vuelves bonito algo feo. Y eso te da muchos frutos, porque como quedó bien el trabajo, el paciente te deriva a otros amigos con el marketing del boca a boca y eso es muy satisfactorio.
-Entonces, así te fuiste convirtiendo en el “dentista de los famosos”...
-Claro. Todo partió con Katherine Salosny. La operé de urgencia ya que apretaba los dientes. De ahí se fueron pasando el dato en el ambiente y el cuento estalló el ’98 con los arreglos a Daniella Campos.
-¿Quiénes vienen?
-Tenemos como 150 rostros. Aunque los hombres no son más de 10: Kramer, el Rafa (Araneda), Julio César (Rodríguez), (Julián) Elfenbein, (Giancarlo) Petachia, Mauricio (Israel), Antonio (Vodanovic), Hotuiti, Pedro Lladser.
-¿Y las mujeres?
-Eva Gómez, Daniella, Carla Ochoa, Belén Hidalgo, Antonella Ríos, Mane Swett, Kathy Kowalezco, Tere Reyes, Cata Guerra, Glorita Munchmeyer, Paty López, que hace tiempo que no la veo. Ah, también la Carola Arregui.
-¿Tienen muy mala dentadura?
-No. Me sorprenden porque tienen muy poco que hacerse. No es odontología clásica, sino que detallitos para verse mejor. Nadie llega con la boca destrozada, los famosos están sobre la media de Chile.
-¿Qué diferencia hay entre una boca famosa y una anónima?
-Que el 90 por ciento de las personas trae problemas de encía y los rostros muy poco, se preocupan muchísimo más de controlarse. Como son en su mayoría mujeres, ir al dentista es como la rutina de ir al ginecólogo, al peluquero. Los hombres se pierden porque son inconstantes.
-¿Cuáles piezas tienen más problemas?
-Las posteriores, y de esas, las superiores se caen más que las de abajo, por un tema de gravedad.
-¿Cuál es el procedimiento estético que más piden?
-Cirugías para subir y bajar la encía, para soltar labios y lengua. Se cortan con rayo láser y se coagula en el momento. Elimino pedacitos de encía que están de más y con una reglita voy midiendo los dientes.
-¿Cuál es el punto exacto?
-Al reírte, lo bonito es que se te vea un milímetro de encía como máximo. Son parámetros estéticos internacionales. Sobre un milímetro ya es feo porque se te ven dientes de caballo.
-¿Y si falta encía?
-Saco de donde sobre y coloco trozos. También se levanta el labio por dentro con rayo láser, puede ser eliminando el frenillo o reinsertándolo más abajo de la nariz. Algunos famosos se ríen y les sobra una orillita de labio, que también se extirpa.
-¿Más vanidades?
-El 60 por ciento de los famosos piden fundas de porcelana, principalmente en los cuatro dientes delanteros, porque determinan la sonrisa.
-¿Y los de abajo?
-Es menos, porque no se ven al reír. Lo malo es que tienen más sarro, ya que detrás de la lengua está la glándula que de donde salen la saliva y las sales de carbonato.
-¿Y los colmillos del Rafa?
-Ya no los tiene. Lo que pasa es que en la publicidad de Hites todavía aparece con las fotos antiguas. Ojo, no se los limé, le saqué los colmillos, se los cambié.
-¿Pero no es mucho sacrificar una pieza original siendo que se puede limar?
-No, todo depende de la necesidad y del tipo de paciente. Una abuelita de 80 no lo necesita, pero sí una persona tan expuesta como el Rafa. Cualquier cosa que lo mejore es necesaria. Además que no bastaba con limarlos, porque su problema, aparte del tamaño, era el color, ya que eran extremadamente claros. Ahora anda bien, conversamos hoy, de hecho.
- Kathy Barriga como que habla extraño.
- No sé, ahí me pillaste, sé que anda bien. Ahora, admito que el cambio fue muy notorio, pero para bien.
-Como los arqueólogos conocen los hábitos de momias milenarias por sus huesos, ¿cómo sería el mapa de los famosos?
-Vienen con manchas, que ocurren por tabaco, café, té, vino tinto y Coca Cola. De todos esos, el té ensucia más que ninguno.
-Igual deben ser medio mañosos, pidiendo detalles absurdos.
-Sí, aunque depende del enfoque. Puede parecer absurdo para un maestro de la construcción, pero no para Antonio Vodanovic o el mismo Rafa. Ah, también vino la Pamela Díaz para blanquearse y por encías. Y su esposo Manolito por trauma bucal, ya que recibió un codazo jugando a la pelota. Menos mal que le pude salvar los dientes. A la Mane Swett le nivelé las encías para que cuando se riera los dientes se le vieran más grandes.
-¿Llegan pacientes buscando sonrisas de rostros?
-Es muy común que me pidan la sonrisa de Viviana Nunes y los dientes de Giancarlo Petaccia, porque además conversan con él cuando está en la sala de espera. Aunque lo que más buscan es el blanqueamiento de la Daniella Campos o de la Carla Ochoa.
“Es muy común que me pidan la sonrisa de Viviana Nunes y los dientes de Giancarlo Petaccia. Aunque lo que más buscan es el blanqueamiento de la Daniella Campos”.
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Santiago
01 junio 2008 |
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