Durante mucho tiempo se pensó que la caída de piezas dentales luego de los embarazos tenía directa relación con el descalcificación, pero cientificamente se ha descubierto que no existe desmineralización del diente, durante este período.
La razón de la pérdida de los dientes tiene que ver con el aumento de los niveles hormonales en este período y el cambio de Ph en boca, que hace proliferar las caries.
La secreción de hormonas como estrógenos aumentan 30 veces más de lo normal y la progesterona 10, provocando un incremento explosivo en la flora bacteriana, provocando la llamada gingivitis del embarazo, padecimiento que se caracteriza por una encía aumentada de tamaño, de color rojo y que sangra con facilidad.
Esta patología puede derivar en una periodiontitis donde se sueltan las piezas dentales e incluso se pueden perder.
La clave para evitar estas patologías es acudir una vez al mes a realizarse higienes al especialista, pero sobretodo el cepillado correcto y profundo después de cada comida.
Con estas simples acciones se puede evitar un mal que afecta a tantas chilenas por desconocimiento. |